Respeto la fila.
Espero mi turno, sin colarme. En el bus, en la vía o en cualquier lugar, el tiempo de los demás también vale.

Una mejor ciudad empieza con algo pequeño:
la forma en que nos comportamos en ella.
Hagamos un compromiso. Movámonos mejor.
Súmate e invita a otros. Ya somos el 0,000025% de Bogotá.
A pie, en bici, en carro o en bus.
El compromiso es el mismo.
No necesitamos ser perfectos. Necesitamos empezar.
Estas pequeñas decisiones hacen una gran diferencia.
Espero mi turno, sin colarme. En el bus, en la vía o en cualquier lugar, el tiempo de los demás también vale.
No paso en rojo. En amarillo, no acelero: me detengo si puedo hacerlo con seguridad. A pie, espero la señal para cruzar.
Uso los cruces peatonales cuando los hay. Si no hay uno cerca, busco un lugar seguro, con buena visibilidad y sin arriesgarme.
Cedo el paso, no bloqueo los cruces y respeto a quienes caminan o pedalean. La calle es de todos, no solo mía.
Invita a tu familia, a tus amigos y a tus grupos. Una buena idea crece cuando se comparte.